Menú Principal:
Las técnicas convencionales y realistas de atado fueron descriptas hace ya mucho tiempo con precedentes que se remontan a los primeros siglos de nuestra era. Con los avances de la tecnología y el pensamiento, a medida que los seres humanos progresaban también lo hacían el atado, los materiales y los patrones clásicos que hoy en día perduran como símbolos gloriosos del pasado, pero conservando la efectividad y la mística que los rodea.
El atado de moscas realistas es un arte inigualable, místico y apasionante, a través del cual se pueden experimentar muchas sensaciones en períodos cortos ya que cada paso que uno da es un reto constante a la paciencia, perseverancia y perfección que toda obra bien hecha requiere; lo cual exige para su confección algo que es elemental : tiempo indefinido, que sólo puede ser acertado una vez finalizada la mosca, debiéndose calcular el mismo en horas, días o meses; siendo esta condición lo que nos lleva a la adicción por esta actividad, ya que cada día que transcurre es un desafió distinto, que nos permite pensar en forma casi constante sobre que cambios serán los más acertados. Es así entonces como uno puede viajar a través del tiempo en un túnel imaginario para encontrarse con la creatividad e imaginación, quienes finalmente se fusionarán y lograrán premiarnos con la obra terminada.
Las técnicas de atado realista son muy simples de aprender y reproducir ya que no difieren en las herramientas como en su utilización, con el atado de cualquier mosca convencional; lo dificultoso radica en la capacidad de cada atador para lograr descubrir cuáles serán los materiales, colores y brillos más acertados que finalmente otorguen la textura necesaria que clasificará al insecto como real. Éste , creo, es el secreto de todos los diseños elaborados, realistas o no, pues cuando uno logra dominar estas tres variables, no existe problema que no tenga solución a corto plazo. En el atado de moscas los materiales se pueden definir como infinitos, ya que si bien hay una oferta muy grande en el mercado, ellos se encuentran en cada paso que damos: en nuestro hogar, nuestro trabajo, nuestras prendas de vestir; en nuestra vida cotidiana y por supuesto en los fly shop… Aquí juega un rol importante el estudio meticuloso del insecto que se desea atar, ya que conociendo profundamente su anatomía, proporciones, relieves , colores y brillos se llegará al objetivo deseado con los materiales adecuados. Es de buena práctica tener siempre un esquema previo de lo que se desea realizar plasmado sobre una simple hoja, con los datos y medidas necesarias para realizar nuestra mosca con la mayor perfección posible. Un hábito adquirido por los conocimientos transmitidos de mi maestro y que me ha dado resultado, es tener en la mesa de atado el insecto real, en alguna solución que permita conservarlo en forma adecuada; De hecho cuando decido qué insecto atar tengo en mi mesa de atado no sólo el insecto real sino también fotos del mismo y un esquema diagramado por mí, con lo cual es muy difícil que se escape algún detalle por mas pequeño que sea. Los materiales utilizados en cada mosca serán descriptos en forma meticulosa en la sección de fotos, donde cada trabajo realizado estará acompañado con un texto o epìgrafe que incluirá los materiales utilizados para cada parte de el.
Los colores y brillos se pueden homologar a la nota que falta para que una melodía sea perfecta. Son dos puntos que deben ser manejados en forma armoniosa y conjunta, pues serán la carta de presentación para los ojos de los demás, y más importante aún, serán los encargados de otorgar vida y realismo a nuestras moscas.